Día de la Independencia
El 17 de agosto
de 1810 se lleva a cabo una importante reunión en la Sala
Capitular de Panamá del ayuntamiento Provincial. En el
se debatió quienes debían representarnos como Diputados
en las Cortes españolas. Pero pasado el tiempo, otra reunión
similar instruyó establecer a los próximos Diputados
presentar exigencias de carácter económico. Entre
los que se enumeraron el restablecimiento de las antiguas ferias
y franquicias económicas. Estos planteamientos expresaban
los intereses de los criollos panameños. De estos esfuerzos
se obtuvo que se pudiese establecer transacciones económicas
con otras regiones en los precisos momentos en que los países
suramericanos se ensangrentaban en las guerras de independencia.
Visto desde
esta perspectiva, los criollos panameños en virtud de los
beneficios económicos que recibían dieron la espalda
a los movimientos independentistas de Sudamérica. Habría
que recordar que a partir del 10 de agosto de 1809, el pueblo
enardecido en Quito procedió a establecer una Junta de
Gobierno. Otro incidente parecido se produjo ocho meses después
en Caracas. A escaso un mes en Buenos Aires y en Bogotá
en julio de 1810 se escenificaron enfrentamientos entre los realistas
españoles y los patriotas criollos.
Pero en 1814,
la Regencia española revocó el decreto de libre
comercio. Comento Mariano Arosemena en su obra la “Independencia
del Istmo de Panamá:” “ entonces se inició
la lucha por la independencia.”
El movimiento
independentista dio inicio en la Villa de Los Santos donde los
patriotas insurgen con sus voces de protestas, para luego estallar
en la ciudad de Panamá.
José
de Fabrega asumió el cargo de Jefe Civil y Militar en remplazo
del Comandante José de la cruz Murgeón, cuyo objetivo
era que se dirigiese al Ecuador para combatir la rebelión
independentista.
El soborno
a la guarnición española resultado del aporte económico
realizado por Mariano Arosemena y sus hermanos Blas y Gaspar,
fue uno de los factores que determinó el triunfo de la
revolución. El 28 de noviembre de 1821, se efectuó
un Cabildo abierto donde se proclamo la independencia del imperio
español.
Las razones
que motivaron a los istmeños a declarar la independencia
se debieron a las condiciones de pobreza en que se encontraban
las poblaciones del Istmo. La educación era casi nula,
la comunicación entre las regiones del interior y las ciudades
terminales resultaba imposible; unido a que los puestos burocráticos
de la administración dependían directamente de las
autoridades españolas.
Las condiciones
de salubridad eran deficientes. Las enfermedades constituyeron
cosa común y la posibilidad de emprender un proyecto de
bienestar social era excluyente. La ciudad se dividía en
dos sectores bien marcados, el intramuro (San Felipe) y el arrabal
de Santa Ana. El exterior de la ciudad se encontraba las clases
pobres: negros, mestizos y cholos. Mientras que a lo interno de
la pequeña urbe amurallada vivían los comerciantes
ricos nacionales y extranjeros. En estas circunstancias la escisión
de los grupos sociales era evidente. Sin embargo, la burguesía
comercial dirigió la independencia y tras ellos, las masas
populares del arrabal santanero víctimas por igual del
atropello de las huestes españolas, hicieron causa común
con los comerciantes. La independencia se dio sin derramamiento
de sangre, y con ansias aspiramos en ese momento entrar a la modernidad
pero, paradójicamente luego de unirnos a Nueva Granada,
se desbrozó el camino de un nuevo calvario representado
en el centralismo y la regeneración pero en ese trance
de crisis y revoluciones inconclusas defendimos el ideario de
libertad y acrecentamos la personalidad de lo que hoy hemos llegado
ser con autenticidad. Panamá y solo Panamá.
|