Día de la Virgen del Pilar
Patrona de
la Hispanidad al coincidir la fecha de su festividad (12 de octubre)
con la llegada de Cristóbal Colón a América
(12 de octubre de 1492). Tiene su basílica en Zaragoza,
de donde también es patrona. Cuenta la tradición
que cuando el apóstol Santiago predicaba por España,
se le apareció la Virgen María a orillas de Ebro
en un pilar.
Historia
de la Virgen del Pilar
La tradición,
tal como ha surgido de unos documentos del siglo XIII que se conservan
en la catedral de Zaragoza, se remonta a la época inmediatamente
posterior a la Ascensión de Jesucristo, cuando los apóstoles,
fortalecidos con el Espíritu Santo, predicaban el Evangelio.
Se dice que, por entonces (40 AD), el Apóstol Santiago
el Mayor, hermano de San Juan e hijo de Zebedeo, predicaba en
España. Aquellas tierras no habían recibido el evangelio,
por lo que se encontraban atadas al paganismo. Santiago obtuvo
la bendición de la Santísima Virgen para su misión.
Los documentos
dicen textualmente que Santiago, "pasando por Asturias, llegó
con sus nuevos discípulos a través de Galicia y
de Castilla, hasta Aragón, el territorio que se llamaba
Celtiberia, donde está situada la ciudad de Zaragoza, en
las riberas del Ebro. Allí predicó Santiago muchos
días y, entre los muchos convertidos eligió como
acompañantes a ocho hombres, con los cuales trataba de
día del reino de Dios, y por la noche, recorría
las riberas para tomar algún descanso".
En la noche
del 2 de enero del año 40, Santiago se encontraba con sus
discípulos junto al río Ebro cuando "oyó
voces de ángeles que cantaban Ave, María, gratia
plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre
un pilar de mármol". La Santísima Virgen, que
aún vivía en carne mortal, le pidió al Apóstol
que se le construyese allí una iglesia, con el altar en
torno al pilar donde estaba de pie y prometió que "permanecerá
este sitio hasta el fin de los tiempos para que la virtud de Dios
obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos
que en sus necesidades imploren mi patrocinio".
Desapareció
la Virgen y quedó ahí el pilar. El Apóstol
Santiago y los ocho testigos del prodigio comenzaron inmediatamente
a edificar una iglesia
Virgen del Pilar
en aquel sitio
y, con el concurso de los conversos, la obra se puso en marcha
con rapidez. Pero antes que estuviese terminada la Iglesia, Santiago
ordenó presbítero a uno de sus discípulos
para servicio de la misma, la consagró y le dio el título
de Santa María del Pilar, antes de regresarse a Judea.
Esta fue la primera iglesia dedicada en honor a la Virgen Santísima.
Muchos historiadores
e investigadores defienden esta tradición y aducen que
hay una serie de monumentos y testimonios que demuestran la existencia
de una iglesia dedicada a la Virgen de Zaragoza. El mas antiguo
de estos testimonios es el famoso sarcófago de Santa Engracia,
que se conserva en Zaragoza desde el siglo IV, cuando la santa
fue martirizada. El sarcófago representa, en un bajo relieve,
el descenso de la Virgen de los cielos para aparecerse al Apóstol
Santiago.
Asimismo,
hacia el año 835, un monje de San Germán de París,
llamado Almoino, redactó unos escritos en los que habla
de la Iglesia de la Virgen María de Zaragoza, "donde
había servido en el siglo III el gran mártir San
Vicente", cuyos restos fueron depositados por el obispo de
Zaragoza, en la iglesia de la Virgen María. También
está atestiguado que antes de la ocupación musulmana
de Zaragoza (714) había allí un templo dedicado
a la Virgen.
La devoción
del pueblo por la Virgen del Pilar se halla tan arraigada entre
los españoles y desde épocas tan remotas, que la
Santa Sede permitió el establecimiento del Oficio del Pilar
en el que se consigna la aparición de la Virgen del Pilar
como "una antigua y piadosa creencia".
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