Día de la Liberación
El 1º
de enero de 1959 triunfa la Revolución Cubana. El Ejército
Rebelde compuesto por campesinos, estudiantes y obreros, con
Fidel Castro al frente-- toma el poder del Estado derrocando al
gobierno del dictador Fulgencio Batista, quien respondía
a los intereses de los Estados Unidos.
Se crea entonces
el Gobierno revolucionario, dada la necesidad imperiosa de mejorar
las condiciones económicas, políticas, sociales
y culturales del pueblo cubano y de realizar profundas transformaciones
en la sociedad.
Cuba independiente
fue gobernada, en numerosas ocasiones, por figuras autoritarias
políticas y militares que a veces llegaban al poder o se
mantenían en él por la fuerza. En 1925 llega al
poder Gerardo Machado que iniciará una política
represora contra los políticos opositores y los movimientos
sindicales.
Fulgencio
Batista, un sargento del ejército, organizó una
revuelta de suboficiales en septiembre de 1933 y ejerció
un importante poder tras bastidores hasta que fue elegido presidente
en 1940.
En 1944 no
fue reelegido, y en 1948 no se postuló como candidato.
Ambas elecciones las ganaron figuras políticas civiles
que contaban con el apoyo de las organizaciones partidistas. En
1952, cuando se presentó de nuevo a las elecciones presidenciales,
Batista tomó el poder en un golpe de estado no violento,
tres meses antes de las elecciones. Además, suspendió
la elección y comenzó a regir por decreto.
Muchas figuras
y movimientos, quienes querían una vuelta al gobierno bajo
la Constitución de 1940, disputaron la autoridad no democrática
de Batista. El 26 de julio de 1953, Fidel Castro, quien había
sido activista político antes del golpe de Batista, lideró
un ataque fallido contra el cuartel Moncada del ejército
en Santiago de Cuba.
Castro fue
encarcelado y subsiguientemente se exilió a México.
Desde allí, organizó el Movimiento 26 de julio con
el objetivo de derrocar a Batista. El grupo partió rumbo
a Cuba en el yate Granma, arribando a la parte este de la isla
en diciembre de 1956.
La autoridad
dictatorial de Batista incentivó la creciente insatisfacción
popular y el alzamiento de muchos grupos activos de resistencia
urbanos y rurales, lo cual se presentaba como terreno político
fértil para Castro y su Movimiento 26 de julio.
Enfrentado
a fuerzas militares en sí corruptas e inefectivas, desalentadas
por el embargo estadounidense impuesto a la venta de armas a Cuba,
junto con la indignación y el rechazo público ante
la brutalidad demostrada con sus adversarios, Batista escapó
la isla el 1 de enero de 1959.
Aunque Castro
había prometido la vuelta a la autoridad constitucional
y elecciones democráticas, además de las reformas
sociales, utilizó su control sobre las fuerzas militares
para consolidar su poder. A medida que la revolución se
hizo más radical, cientos de miles de cubanos abandonaron
la isla.
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