Batalla de Boyacá
La Batalla
del Puente de Boyacá le dio la victoria a Simón
Bolivar el 7 de agosto de 1819 sobre las tropas realistas mandadas
por el coronel Barreiro. Esta victoria supuso la independencia
definitiva de los territorios de Nueva Granada. 1.600 sobrevivientes
españoles, incluyendo al mismo coronel Barreiro, fueron
hechos prisioneros.
El virrey
Sámano fue informado en Santa Fé (hoy Bogotá)
por un mensajero secreto pudiendo así escaparse.
El sábado 7 de agosto en la mañana, el ejército
realista desde Motavita inició su desplazamiento hacia
Santafé de Bogotá. Su objetivo era llegar a la capital
para unir sus fuerzas con las del virrey Sámano y organizar
un frente militar contra Bolívar y el ejército libertador.
Escogieron la vía por el Puente de Boyacá en el
camino real, con dirección a la capital del Virreinato.
El ejército libertador, que ocupó a Tunja desde
el 5 de agosto, quería impedir a toda costa esa maniobra.
Las dos fuerzas se encontraron en el campo de Boyacá. El
ejército libertador estaba conformado por 2.850 combatientes
al mando del general Simón Bolívar. La vanguardia
patriota estaba comandada por el general Francisco de Paula Santander
y la retaguardia, por el general José Antonio Anzoátegui.
El general Carlos Soublette era el jefe del estado mayor. Las
tropas estaban compuestas por venezolanos, granadinos y algunos
grupos extranjeros, como la legión británica. Sus
integrantes eran criollos, mestizos, mulatos, zambos, negros e
indígenas, generalmente gentes pobres, escasas de alimentos
y vestidos, llamados por las autoridades españolas "insurgentes".
El ejército tuvo mucho apoyo popular de los granadinos,
y en especial de los campesinos de Tunja.
Simón
Bolívar
Nació
en Caracas el 24 de julio de 1783, hijo de Juan Vicente Bolívar
y Ponte y de María de la Concepción Palacios y Blanco,
que formaban una familia mantuana.
Simón
Bolívar recibió una excelente educación de
sus tutores, especialmente Simón Rodríguez. Gracias
a sus tutores, Bolívar conoció las obras del movimiento
filosófico del siglo XVIII, en particular la Ilustración
y también los de Grecia y Roma clásica.
A la edad
de nueve años, el joven Bolívar perdió sus
padres y quedo en cargo de su tío don Carlos Palacios.
A la edad de quince, Palacios, para que continuara con su educación,
lo envio a España en 1799 con su amigo Esteban Escobar.
Al hacer este
viaje, se detuvo en la Ciudad de México, donde se encontró
con el virrey de Nueva España, quien quedó alarmado
cuando el joven Bolívar discutió con confianza acerca
de la independencia americana. Llegó a Madrid en junio
de ese año y se alojó con su tío Esteban
Palacios.
En España,
Bolívar conoció a María Teresa Rodríguez
del Toro y Alayza, con quien se casó poco después
en 1802. Poco después de volver a Venezuela, en 1803, María
Teresa murió de fiebre amarilla.
Su muerte
afectó grandemente a Bolívar, quien juró
nunca casarse de nuevo. Promesa que mantuvo el resto de su vida.
Después
de perder a su esposa, Bolívar regresó a España
con su tutor y amigo Simón Rodríguez, en 1804. En
Europa, presenció la proclamación de Napoleón
Bonaparte como emperador francés y después asistió
a la coronación de Napoleón como Rey de Italia en
Milán.
Bolívar
perdió el respeto por Napoleón, a quien consideró
un traidor a las ideas republicanas. Pero es en Italia donde Bolívar
haría su famoso juramento sobre el Monte Sacro de Roma
de no descansar hasta que América fuera libre.
La
lucha independentista
Bolívar
regresó a Venezuela en 1807 después de una breve
visita a los Estados Unidos. En 1808, Napoleón instaló
a su hermano, José, como rey de España.
Esto instigó
una gran revolución popular en España conocida como
la Guerra Peninsular. En América, como en España,
juntas regionales se formaron para luchar contra el nuevo rey.
A diferencia de las juntas españolas, las juntas americanas
lucharon contra el poder del rey, no sólo contra la persona
de José Bonaparte.
Ese año,
la junta de Caracas declaró su independencia de España
y Bolívar fue enviado a Inglaterra con Andrés Bello
y Luis López Méndez en una misión diplomática.
Bolívar regresó a Venezuela y el 3 de junio de 1811
dio su discurso en favor de la independencia americana a la Sociedad
Patriótica.
El 13 de agosto,
fuerzas patriotas comandadas por Francisco de Miranda lograron
una victoria en Valencia.
El 24 de julio
de 1812 Miranda se rindió después de varios desastres
militares. Los dirigentes revolucionarios lo entregaron entonces
a las tropas españolas. Bolívar pronto tuvo que
huir a Cartagena de Indias. Allí, escribió su famoso
Manifiesto de Cartagena, en el cual expusó que Nueva Granada
debería ayudar a liberar a Venezuela porque su causa era
la misma y porque la libertad de Venezuela aseguraría la
libertad de Nueva Granada. Bolívar recibió la asistencia
de Nueva Granada y en 1813 invadió Venezuela. Entró
a Mérida el 23 de mayo y fue proclamado Libertador por
el pueblo.
El 8 de junio
Bolívar proclamó la "guerra a muerte"
en favor de la libertad. Declaraba su muy discutida "Españoles
y canarios, contad con la muerte, aun siendo indiferentes, si
no obráis activamente en obsequio de la libertad de Venezuela.
Americanos, contad con la vida, aun cuando seáis culpables".
Realmente esta declaración había sido una respuesta
a las matanzas realizadas por las fuerzas que apoyaban el dominio
español. Tomó Caracas el 6 de agosto y dos días
después proclamó la segunda república venezolana.
Después
de numerosas batallas, Bolívar tuvo que huir nuevamente
y en 1815 tomó refugio en Jamaica, desde donde escribió
su Carta de Jamaica. Ese mismo año Bolívar viajó
a Haití y solicitó a su presidente, Alejandro Sabes
Petión, ayudar a la causa hispanoamericana.
En 1817, con
ayuda de Haití, Bolívar regreso al continente para
continuar luchando.
La Batalla
de Boyacá el 7 de agosto de 1819 resultó en una
gran victoria para Bolívar y el ejército de la revolución.
Ese año, Bolívar creó el Congreso de Angostura
que fundó la Gran Colombia (una federación de las
presentes repúblicas de Colombia, Venezuela, Panamá
y Ecuador) la cual nombró a Bolívar presidente.
Durante los
próximos años la oposición realista fue eliminada.
Después de la victoria de Antonio José de Sucre
sobre las fuerzas españolas en la Batalla de Pichincha
el 24 de mayo de 1822 el norte de Sudamérica fue liberada.
Con esa gran victoria Bolívar se preparó para marchar
con su ejército y cruzar los Andes y liberar Perú.
El 26 de julio
de 1822 Bolívar tuvo una conferencia con el General Don
José de San Martín en Guayaquil para discutir la
estrategia para la liberación de Perú. Nadie sabe
qué ocurrió en la secreta reunión entre los
dos héroes latinoamericanos, pero San Martín volvió
a Argentina mientras Bolívar se preparó para la
lucha contra el último bastión español en
Sudamérica.
En 1823 Bolívar
tomó comando de la invasión de Perú y en
septiembre llegó a Lima con Sucre para planear el ataque.
El 6 de agosto
de 1824 Bolívar y Sucre juntos derrotaron el ejército
español en la Batalla de Junín.
El 9 de diciembre
Sucre destrozó el último baluarte del ejército
español en la Batalla de Ayacucho, eliminando el dominio
español en Sudamérica.
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