Primera Junta Nacional de Gobierno
A principios
del siglo XIX, gobernaba en España el rey Carlos IV, quien,
al no poder cumplir su rol adecuadamente, dejó el poder
en manos de su primer ministro Manuel Godoy. Sin embargo, los
abusos y las intrigas de la Corte habían creado un gran
descontento en el país, el que se vio agravado con la entrada
de las fuerzas del emperador francés Napoleón, que
cruzó la península para invadir Portugal. Esto provocó
un motín que obligó al rey a despojar a Godoy de
sus atribuciones y a abdicar de la Corona. Le sucedió en
el trono su hijo Fernando VII, gran enemigo de Godoy.
Napoleón
aprovechó esta situación para dominar el país
y, luego de convocar a la familia real, logró que Fernando
VII devolviera el poder a Carlos IV, y este, a su vez, lo traspasara
al emperador francés. Desde ese momento, la familia real
quedó prisionera, y Napoleón asignó a su
hermano José Bonaparte el título de rey de España
e Indias.
La ausencia
del rey provocó una reacción en los súbditos
españoles, y los llevó a organizar juntas locales
encargadas de gobernar mientras Fernando VII se encontraba en
cautiverio, situación que posteriormente obligó
a unificar esta acción en una sola Junta Central instalada
en Sevilla, la que fue reemplazada por el Consejo de Regencia
de Cádiz. Este organismo invitó a los reinos americanos
a enviar representantes a él.
Los liberales
españoles tenían ideales claros respecto de la forma
de gobernar,por lo cual querían establecer una Constitución
que limitara el poder del rey, crear un Congreso y asegurar los
derechos de los individuos. Las Cortes de Cádiz cumplieron
esto con la dictación de la Constitución de 1812,
a cuyas disposiciones debería atenerse Fernando VII al
reasumir el trono. Con este hecho se pasaba de una monarquía
absoluta a una monarquía constitucional.
El
Cabildo y la Creación de la Primera Junta de Gobierno
Debido a que
la organización de este evento fue asumida directamente
por los criollos, la mayoría de los 450 asistentes a la
asamblea estuvo compuesta por personas afines a las ideas que
proclamaban la conveniencia de formar una Junta de Gobierno. Con
la finalidad de evitar alteraciones que pudiesen provocar durante
el Cabildo los miembros más exaltados del bando realista,
los patriotas organizaron patrullas armadas, que ya el día
17 controlaron la ciudad.
El gobernador
Toro y Zambrano, al día siguiente, abrió la sesión
y renunció a su cargo. A continuación, su secretario,
José Gregorio Argomedo, ratificó la decisión
del conde y solicitó al Cabildo que se discutieran los
pasos a seguir.
Posteriormente
se dirigió a la asamblea el procurador del Cabildo, José
Miguel Infante; éste manifestó que lo más
conveniente para el país y para los intereses del rey Fernando
era la creación de una Junta de Gobierno.
La propuesta
fue aceptada por aclamación de la gran mayoría de
los asistentes al Cabildo, bajo la consigna de "¡Junta
queremos!".
Inmediatamente
se designó a los miembros de la primera Junta Nacional
de Gobierno. Ella quedó constituida por las siguientes
personas:
Integrantes
Presidente:
Mateo de Toro y Zambrano.
VicePresidente:
José Antonio Martínez de Aldunate.
Vocales: Juan
Martínez de Rozas, Fernando Márquez de la Plata,
Ignacio de la Carrera, Juan Enrique Rosales y el coronel Francisco
Javier Reina.
Secretarios:
José Gregorio Argomedo y Gaspar Marín.
Principales
Obras de la Primera Junta de Gobierno
Creó
nuevos cuerpos militares y reorganizó los existentes.
Decretó
la apertura de los puertos chilenos al tráfico internacional
(Comercio Libre) y dictó una Ordenanza de Aduanas complementaria.
Estableció
relaciones con la Junta de Buenos Aires.
Por una disposición
especial, se eximió por un año y medio de todo impuesto
a libros, planos, mapas, armas, imprentas, instrumentos de física,
herramientas y maquinarias y todos los elementos que dan impulso
al progreso de la sociedad.
Convocó
a un Congreso Nacional, cuya función seria relevar en el
corto plazo a la Junta del mando.
El golpe
de estado Realista, conocido como "Motín de Figueroa",
la obligó a disolver la Real Audiencia, institución
que había sido tradicionalmente el principal reducto realista.
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