Día de la Bandera
Es el aniversario
del fallecimiento del general Manuel Belgrano, intelectual, abogado,
político y militar argentino (Buenos Aires, 3 de junio
de 1770- 20 de junio de 1820). Luchador de la guerra de la Independencia
y creador de la bandera nacional.
Biografía
de Manuel Belgrano
Manuel José
Joaquín del Sagrado Corazón de Jesús Belgrano
era criollo de origen italiano por parte de su padre. El padre,
oriundo de Oneglia, en Liguria tenía como apellido primero
el de Peri -que castellanizó luego como Pérez-,
aunque adoptó luego el apellido Belgrano,según la
tradición porque producía excelente trigo. Su madre
era una dama nacida en la ciudad de Santiago del Estero.
Entre 1786
y 1793 estudió Derecho en la Universidad de Salamanca,
donde se graduó con medalla de oro, dedicando especial
atención a la economía política. Fue uno
de los próceres más católicos y gracias a
su excelente desempeño en las letras consiguió un
permiso especial del Vaticano para leer y retener algunos textos
prohibidos por la Iglesia en ese tiempo. Allí, por su cuenta,
leyó a Rousseau, Diderot, Voltaire, Montesquieu; siguió
los acontecimientos de la Revolución Francesa de 1789,
que le influyeron hasta el punto de hacerle adoptar, como a José
de San Martín, el ideario liberal de finales del siglo
XVIII. Regresó al Río de la Plata al ser nombrado
Secretario del Consulado de Buenos Aires (1794-1810). Se opuso
abiertamente a las invasiones inglesas, ya que declaró
no querer cambiar un amo por otro... sino la libertad de Su Patria.
Ganado para las ideas independentistas, Belgrano empezó
su actividad en pro de la independencia y contra la dominación
española. Su actividad se acendró desde que en 1809
llegaron noticias de que la antigua metrópoli había
sido ocupada por el ejército francés. Fue uno de
los principalísimos dirigentes de la insurrección
que estalló en 1810, y que se transformó en la Revolución
de Mayo, formando parte de la Junta que se constituyó en
Buenos Aires, llamada la Primera Junta, embrión de un gobierno
argentino.
Fundó
la Escuela de Náutica y la Escuela de Matemáticas.
Aunque no era militar profesional, fue nombrado general al mando
del ejército libertador del Paraguay. Al mando de este
escasísimo y bisoño ejército,en el cual hicieron
sus primeras armas los asuncenos Bogado y Machaín,logró
liberar la Mesopotamia argentina,fundando las actuales ciudades
de Curuzú Cuatiá y Mandisovy (=Federación)como
antemurales contra las invasiones brasileñas, pero resultó
derrotado por los realistas en Paraguary y Tacuarí. Estas
derrotas, en 1811, significaron un revés para el intento
de mantener a Paraguay unido a Argentina, aunque logró
influir efectiva y eficazmente en la emancipación de dicho
territorio, a tal punto que en 1812 firmó con el nuevo
estado un tratado de Confederación, que no pudo concretarse
entonces. Es en esa época que redacta los "Reglamentos
para las provincias de Misiones", cuerpo legislativo que
es precedente para la Constitución Nacional argentina.
Puesto a cargo
del Ejército del Norte, lideró el éxodo jujeño
(en realidad, éxodo jujeño y tarijeño). Venció
en las decisivas batallas de Tucumán (1812) y Salta (1813),
que salvaguardaron la independencia argentina al contener la contraofensiva
realista lanzada desde el norte; pero volvió a ser derrotado
cuando intentó proseguir su avance en el Alto Perú
(1813). Pese a ello, al comisionar a Ignacio Warnes para la misión
de liberar a Santa Cruz de la Sierra, logró extender el
área de territorio liberado. Las derrotas de Vilcapugio
y Ayohuma, en territorio de la actual Bolivia, son consideradas
por algunos "como un fracaso determinante de la posterior
separación entre Argentina y Bolivia". Tal secesión
parece deberse sin embargo a causas más profundas, como
por ejemplo las fuertes diferencias culturales, de carácter
antropológico, etc. También comandó campañas
para liberar a la Banda Oriental, de modo que cooperó directamente
con José Gervasio Artigas en este cometido.
Renunciando
al mando militar, pues se encontraba muy grávemente enfermo
por afecciones contraídas durante sus extensas campañas
militares (paludismo, tripanosomiasis), y tras haber pasado el
mando de las tropas a José de San Martín a partir
del encuentro de La Posta de Yatasto en Salta, siguió prestando
servicios a la causa argentina en el plano diplomático.
En 1814-15 viajó -con mucho riesgo para su vida, no solo
por estar enfermo sino por ser considerado un "súbdito
rebelde"- a Europa para negociar el reconocimiento de la
independencia ante las potencias del Viejo Mundo, aunque sin obtener
resultado.
Es en ese
viaje que observó la feroz hostilidad de casi todos los
gobiernos europeos de entonces a los estados republicanos o democráticos.
Se trataba de la época de la "Santa Alianza"
en Europa. Esto explica que a su regreso de la misión en
Europa haya propuesto, como San Martín y por idénticos
motivos, un gobierno de transición que fuera del tipo monárquico
constitucional. Su propuesta implicaba una monarquía casi
nominal que ofrecía el trono a los descendientes de los
Incas, y un gobierno efectivo de tipo parlamentario, con el objeto
de lograr el pronto reconocimiento pronto a nivel internacional
de la independencia argentina.
Su propuesta
de ofrecer el trono a los descendientes de los incas fue ridiculizada
ya por sus coetáneos. Sin embargo, habría obedecido
a un muy inteligente cálculo por parte de Belgrano: la
oferta de la corona a los Incas buscaba atraer la adhesión
de las poblaciones del actuales zonas andinas de Bolivia, Perú
y Ecuador al movimiento emancipatorio que se gestaba desde Argentina.
Es, con San
Martín y Bernardo de Monteagudo, uno de los principales
promotores de la declaración definitiva de la independencia
argentina en San Miguel de Tucumán, el 9 de julio de 1816.
Los últimos
años de su vida los pasó combatiendo al frente del
Ejército del Norte, antes de morir de hidropesía
y en la pobreza. Cabe notar que la familia Belgrano era una de
las más acaudaladas del Río de La Plata antes de
que Manuel Belgrano se comprometiera con la causa de la independencia.
Por sus victorias de Tucumán y Salta se le otorgó
como premio una importantísima suma en monedas de oro;
Belgrano, respondiendo que prefería ser un buen hijo de
La Patria más que un padre de la misma expresó que
el dinero de tal premio fuera dedicado para la construcción
de escuelas públicas estatales y gratuitas en las ciudades
de Tarija (en la actual Bolivia), Jujuy, Salta, San Miguel de
Tucumán y Santiago del Estero.
Es el creador
de la escarapela argentina, y de la Bandera Argentina la cual
enarboló por primera vez en Rosario a las orillas del río
Paraná, ante las baterías de artillería que
denominó "Libertad" e "Independencia".
En cuanto a su elección de los colores de la bandera nacional
argentina, tradicionalmente se ha dicho que se inspiró
en los colores del cielo; esta versión es sin dudas válida
aunque no excluyente de otras. Todas pueden haber coincidido en
su imaginación. Es muy probable que haya elegido los colores
de la dinastía borbónica (el azul-celeste y el 'plata'
o blanco) como una solución de compromiso: en sus momentos
iniciales las Provincias Unidas del Rio de la Plata, para evitar
el estatus de 'rebelde' declararon que rechazaban la ocupación
española aunque mantenían aún fidelidad a
los Borbones. Por otra parte ,Belgrano parece haber sido devoto
de la Virgen de Luján, y otras advocaciones de la Virgen
(de Chaguaya, de Itatí, del Valle, de Cotoca, y de Caacupé),
cuyas vestes tradicionalmente son o han sido albiazulcelestes.
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